Les comparto mi columna semanal, relacionada en esta ocasión con el aplazamiento de la instalación de la mesa de negociación con el ELN
A LA ESPERA DE LA LIBERACIÓN
*Javier González Aza
Aunque
la espera no debería ser de una sola liberación, sino de todas, para que los
diálogos comiencen sin ninguna persona secuestrada en su poder, hecho que con
lo demostrado por el ELN es una petición que lastimosamente no se va a cumplir,
más si se tiene en cuenta este primer aplazamiento de la instalación de la mesa
de negociación, por lo que lo mínimo ahora es que se cumpla con la liberación
del Ex representante a la Cámara Odín Sánchez Montes de Oca, exigida por el
Gobierno, puesto que el tiempo pasa y esta oportunidad de dialogo para acabar
el conflicto existente con este grupo guerrillero por el momento que vive el
país no se puede dejar perder.
Coyuntura
que al haber llegado a ella como consecuencia de unas conversaciones secretas,
cuya decisión final fue hacerlas públicas, no es de muy buen recibo que esta
fase se inicie incumpliendo la cita para su formalización, toda vez que este
comienzo con pie izquierdo, deja mucho que decir de la verdadera voluntad de
llevar acabo un dialogo, con miras acabar el conflicto, que al igual que el que
se viene viviendo con las Farc, le ha causado tanto daño a Colombia a lo largo
de estos años.
Razón
más que suficiente para que no se les pueda seguir aceptando, que sigan
haciendo de las suyas, con su práctica de atentar contra los Colombianos, utilizando
al mismo tiempo como táctica las dilaciones, sino que por el contrario es hora
de que le hablen con hechos de frente al país, que es lo que quieren, lo cual
no puede tardar mucho, por cuanto Colombia está a la espera de la liberación,
la cual además de convertirse en la condición para iniciar los diálogos, será
también el gesto que haga que en el país se siembre una expectativa sobre el
desarrollo de esta negociación.
Posibilidad
que vista desde la reconciliación no puede seguirse manejando por parte del ELN
a costa de la salud y vida de las personas que tienen en su poder, puesto que
el respeto tanto por los derechos humanos como por el derecho internacional
humanitario, es lo primero a lo cual deberán acogerse, no solamente para que el
proceso pueda llegar prontamente a un feliz término, sino también para que su
reincorporación a la sociedad civil puede percibirse con buenos ojos.
Derecho
que si quieren llegar adquirirlo, primero deberán permitir no solamente que la
liberación exigida se pueda concretar en cuestión de horas, sino igualmente
procurar porque de acá en adelante, además de que hayan por voluntad unilateral
muchas más, así mismo mostrar acciones humanitarias, que reflejen que
efectivamente existe una intención de dejar la ilegalidad, para llegar a unirse
a la Colombia que en estos momentos trabaja y clama a una sola voz por la
construcción de un mejor país.
Lugar
en este cambio de la historia nacional, que amerita no dejar la silla vacía,
sino ocuparla, pero para que ello ocurra primero Colombia espera la liberación
y ya después que las negociaciones no se caractericen porque en ellas predomina
las dilaciones, sino los consensos que faciliten conseguir como se necesita con
las Farc un Acuerdo YA, donde la unidad y la polarización no tengan cabida,
como nos lo enseño el nuevo Procurador General de la Nación, el doctor Fernando
Carrillo Flórez con su elección, en la que Colombia fue la protagonista como
debe ser, en todos los asuntos de carácter nacional, sin importar si son
electorales, políticos, gubernamentales, o judiciales.
*Candidato a Magister en Comunicación
Política de la Universidad Externado de Colombia (28-10-16)
Twitter: jgonzaleza84 Blog:
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