Les comparto mi columna de esta semana, con ocasión del supuesto rompimiento del Cese Unilateral de las FARC
EL ILUSIONISMO DE LAS FARC
*Javier González Aza
La incoherencia de las FARC es tan grave, que si no recapacitan para mostrar verdaderas señales de paz, el proceso adelantado en la Habana puede terminar siendo un intento más en busca de lograr este bien superior, ya que por más que quieran hacerle creer al pueblo colombiano de su interés por acabar el conflicto, los habitantes del territorio nacional no son tan ilusos como ellos, para ver que sus actos demuestran lo contrario, lo que hace que todo un país los siga rechazando.
Ejemplos
de ello, es lo sucedido con el supuesto rompimiento del Cese Unilateral
decretado por las FARC a finales del año pasado, a causa de la muerte de 26
Guerrilleros en el departamento del Cauca; tregua que será que si existió?, por
lo que estaríamos frente a un
rompimiento de algo que no existió?, puesto que vale recordarles a ellos que
durante este tiempo no solamente sucedió la muerte de los 11 soldados de
nuestro honroso Ejército Colombiano casualmente en el mismo departamento, sino
que también pasaron por encima de otra de sus declaratorias referente al
compromiso de no continuar reclutando menores de edad para sus filas, el cual
tampoco cumplieron si se tiene en cuenta que tiempo después se retractaron del
mismo argumentando que nunca habían expresado eso, lo que los hace aparte de
ilusos, personas con falta de seriedad respecto del hecho en que se encuentran
inmersos en procura de su reincorporación a la sociedad.
Un
proceso de paz llevado a cabo bajo las condiciones que han caracterizado el
conflicto, debe contener unas mínimas reglas que permitan avanzar con la
seguridad de que lo que se está consiguiendo no es una cuestión de ilusionismo
en lo que las FARC se han vuelto expertas, sino que son unas salidas viables a
cada uno de los temas objeto de negociación. Reglas entre las que se pueden
mencionar deben estar el respeto al Derecho Internacional Humanitario, como a
los derechos humanos, y la separación de la población civil de la totalidad de confrontaciones
que puedan llegarse a generar como consecuencia de su accionar en medio del
conflicto.
Pero
para que lo anterior sea una realidad, las partes involucradas, en este caso el
Estado Colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC, deben
asumir una serie de compromisos que conduzcan además de permitir continuar la
participación en sus deliberaciones de víctimas del conflicto, como
personalidades expertas en el mismo, e igualmente procurar que sus debates como
las decisiones que resulten de estos, una vez tomadas se caractericen por la
uniformidad de criterios y no por caer en un juego de palabras, donde la
expectativa y la actitud de transmitir un mensaje erróneo, esperando sea bien
recibido cuando no lo va hacer, hagan que se coloque en duda lo realizado, como
la credibilidad y la confianza en el proceso
Unidad
que si todavía existe una verdadera voluntad de paz sin ilusionismo, es la que está
esperando visualizar la opinión pública, acompañada de una hoja de ruta que
evite evidenciar más dilaciones de las hasta ahora reflejadas que ocasionen que
la confianza del pueblo colombiano se siga mermando considerablemente cada vez
más, ya que como expreso el Presidente de la Republica Juan Manuel Santos
Calderón, la paciencia de los colombianos tiene un límite, con el cual se
acaban las posibilidades de que la Justicia Verdad y Reparación entren en
acción en virtud de una Justicia Transicional, que haga del Cese al Fuego
Bilateral y la impunidad dos argumentos del pasado.
*Candidato
a Magister en Comunicación Política de la Universidad Externado de Colombia.
(25-05-15)
Twitter:
jgonzaleza84. Blog: frasesypunto.blogspot.com