SALVEMOS A BOGOTA
Javier González Aza*
Ante
semejante catástrofe de once años por parte de gobiernos de izquierda
improvisados y sin resultados visibles que le brinden una mejor calidad de vida
a los ciudadanos que habitamos en la capital, y con ocasión de los resultados
de la encuesta realizada por la Revista Semana acerca del futuro de la ciudad,
hago un S.O.S, para que reflexionemos si en este año en el cual vamos a elegir
un nuevo burgomaestre capitalino queremos más de lo mismo, o si por el
contrario queremos volver, a esas épocas doradas de los 90 y comienzos del 00,
en los que a pesar de las dificultades Bogotá con sus avances se mostraba como
una ciudad con proyección y ejemplo mundial para muchas otras, gracias a los
gobiernos con resultados y ejecutores que para esa época tuvieron a cargo los
destinos del distrito capital.
Vientos
de cambios positivos, que iniciaron con la cultura ciudadana del profesor
Antanas Mockus en 1995, la cual con la implementación de unas medidas tales como
la hora zanahoria, y la prohibición del uso de los juegos pirotécnicos por
parte de particulares, combinadas con pedagogía hicieron que los que habitamos
en la ciudad nos sintiéramos comprometidos con su mejoramiento, tendencia que
continuo con la Bogotá que Soñamos del urbanista Enrique Peñalosa, durante su
Periodo de Gobierno 1998 – 2000, al
demostrar aprovechando su profesión como con una buena planeación se puede
obtener la consolidación de proyectos para la capital y sus habitantes, como
fueron para nombrar algunos la construcción de un buen número de kilómetros de
ciclorutas que con llevo a otro significativo como fue la siembra de árboles y
la peatonalización de varias calles
Transformación
que finalizo con quien la inicio, el profesor Mockus, quien en un nuevo mandato
durante los años 2001 al 2003, reafirmo su condición de político independiente
y eficiente al conseguir concluir las obras de su predecesor, como también
continuar con la ampliación del sistema de transporte implementado.
Dijo
que finalizo por cuanto una vez culminada la segunda Alcaldía del profesor
Mockus, Bogotá inicio a vivir la
horrible noche, de la cual no ha podido salir, por cuanto con la llegada de la
izquierda al gobierno distrital en el año 2004 con Luis Eduardo Garzón, comenzó
el declive del legado dejado por los alcaldes Mockus y Peñalosa, con el
retroceso en temas como Vivienda,
Movilidad, Espacio Público y Educación en los que se había conseguido grandes
avances con las ejecuciones realizadas en los gobiernos anteriores, haciendo
que decisiones importantes para la capital tomaran mucho tiempo en definirse.
Pero
lo anterior fue poco de lo que le esperaba
a la ciudad con la Bogotá Positiva de Samuel Moreno para los años 2008
al 2011, toda vez que aparte de seguir en la misma línea de su predecesor, de
positiva al final no quedo nada, sino en su defecto quedo el más alto escándalo
que haya podido ocurrir en la ciudad “El
carrusel de la contratación”, de una dimensión tan grave a tal punto que el
señor Moreno Rojas no termino su mandato.
No
consientes de lo acontecido hasta este momento, con dos administraciones de
izquierda desfastas para la ciudad Bogotá recibe un tercer golpe con la elección
de Gustavo Petro, quien arropado en su discurso anticorrupción al ser el autor
de la denuncia del Cartel de la Contratación, sale elegido, lo cual no hay que
tapar el cielo a dos manos para decir que al igual que Garzón y Moreno de
Gobernantes dejan mucho que decir, para
el caso Petro la palabra escándalo que denuncio esa misma habla por el, a tal
punto de recibir ya una sanción disciplinaria de destitución por parte de la
Procuraduría General de la Nación, que lo llevo a estar varios días por fuera
del cargo, pero que por su ganas de poder apelo ante instancias internacionales,
que la suspendieron, acto que le ha permitido seguir hasta ahora.
Panorama
frente al cual, la única opción que nos queda como ciudadanos, aprovechando
este año electoral, es unirnos todos en torno a una sola causa denominada “Salvemos a Bogotá”, para la cual se hace
necesario que los diferentes partidos políticos que tienen influencias políticas
en la capital, distintos a los de izquierda, envíen un mensaje de unidad,
dejando de lado las disputas de poder y los egos políticos, para congregarse
en torno a un solo candidato a fin a todos, en el cual confluyan además
de un liderazgo que le permita encausar
todas las ideologías hacia un mismo sentido, también una capacidad demostrada
de ejecución y una visión clara de lo requiere con urgencia la ciudad en todos
sus sectores, de tal manera de no dar lugar a divisiones que coloquen en riesgo
el logro de ese objetivo de Recuperar a Bogotá para darle la imagen que se
merece y como consecuencia de ello la optima calidad de vida para sus
habitantes.
*Candidato
a Magister en Comunicación Política de la Universidad Externado de Colombia. (04-05-15)
Twitter: jgonzaleza84. Blog: frasesypunto.blogspot.com
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