Les comparto mi columna de esta semana relacionada con el hecho ocurrido en la Policía la semana pasada con el retiro masivo de Uniformados.
RODEEMOS A LA POLICIA
Javier González Aza
No es hora de retiros colectivos, ni de calificaciones de servicio, mucho menos de despidos, destituciones, ni de solicitudes de baja en nuestra Policía Nacional, uno de los principales motores del actual momento por el cual atraviesa nuestro país, y que sin su labor decidida, aporte fundamental, no se hubieran alcanzado los resultados obtenidos hasta ahora en cuanto a seguridad, como tampoco haber llegado hasta el momento que nos encontramos en la búsqueda de la solución del conflicto que por décadas ha vivido nuestro país.
Es así
como el retiro masivo que se viene tramitando en la Institución, no es el
camino indicado para seguir el rumbo hacia la meta, toda vez que con
actuaciones como esta se está desboronando a pedacitos esa principal cualidad
que la ha caracterizado, como es la unidad de su cuerpo liderado por la totalidad de
comandantes encargados de guiarlos, como de velar conjuntamente con sus
subalternos de que ese precepto constitucional del Art. 218 de la Carta
Política, relacionado con su misión en el territorio nacional se siga
cumpliendo a cabalidad, más cuando todo
el aparato estatal sin excepción alguna con el apoyo de una parte del pueblo
colombiano está ahora trabajando, y uniendo esfuerzos para que la segunda parte
de su finalidad referida al aseguramiento de que el pleno de los habitantes del
país convivan en paz se pueda conseguir a mediano plazo.
Labor
para lo cual se hace necesario que por parte de sus comandantes, comenzando
desde aquellos que encabezan las más pequeñas unidades se continúe procurando
porque en estos lugares se hable el mismo idioma, se tengan los mismos
objetivos, pero lo más importante se siga manteniendo en alto la moral de su
conglomerado de hombres, para que así cada día se pueda demostrar que los
rumores que a veces aparecen de debilitamiento se queden en eso, y que por el
contrario el fortalecimiento que se vive en su interior, junto a la motivación
transmitida por sus líderes sean las dos consignas que los impulsan a seguir
adelante y no colgar el uniforme hasta no conseguir esa tarea de entregarle a
la nación, unas ciudades, municipios, distritos y departamentos en los cuales
se pueda vivir en comunidad.
Pero
esta Unidad que se quiere que predomine en la Policía no es solamente un asunto
de los uniformados que hacen parte de la institución, es una situación que si
se quiere que se mantenga en el tiempo y perdure, también exige de un accionar
de la sociedad, como así mismo del Gobierno Nacional; en primer lugar por parte
de los primeros no haciendo de la institución tema de debate público, ni
adoptarla como causa política propia, por cuanto con esto lo que se genera son
divisiones que pueden terminar en el desfallecimiento por parte de quienes se
encuentran en desacuerdo, conduciéndolos a solicitar bajas, retiros o también
por parte de sus superiores a adoptar represalias como los llamados a calificar
servicios, despidos o destituciones apresuradas, afectando así no solo la
imagen de la institución hacia el país, sino que su labor pueda ser cada vez
más efectiva; mientras que de parte de los segundos su contribución se enfoca
en garantizar unas condiciones laborales optimas que respondan a las
necesidades y calidad de vida de los policías
Actuaciones
que de concretasen, reafirmaran el compromiso de la institución con la
ciudadanía y el país, y también permitirá que la confianza de los primeros
hacia ella comience a mejorar.
*Candidato
a Magister en Comunicación Política de la Universidad Externado de Colombia.
(27-04-15)
Twitter:
jgonzaleza84. Blog: frasesypunto.blogspot.com
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