Les comparto mi columna de esta semana relacionada con la ley jóvenes sin barreras y con la radicación de la ley del actor.
A DIGNIFICAR Y ABRIR PUERTAS
*Javier González Aza
No
hay nada mejor que un país que piense tanto en brindarle herramientas a su
población juvenil con el fin de que lo que comenzó como un sueño de niño pueda
seguir su camino sin ninguna clase de barreras, como también que se comprometa
en hacerle valer sus derechos, y reconocerles la labor a todas aquellas
personas que con su talento diariamente entretienen a toda Colombia, ya sea a
través de un televisor o en un escenario conocido como Teatro.
Hechos
que tienen un común denominador, que los mismos se pudieron presenciar desde el
órgano que tiene a su cargo la representación popular, como es el Congreso de
la Republica, lo que demuestra el compromiso que reflejaron en los dos casos
con los sectores de la sociedad colombiana beneficiados con la ocurrencia de
estas situaciones, dirigidas a los jóvenes, y a todas aquellas personas que
hasta este momento se tenían olvidadas, y que decidieron escoger a la actuación
como el oficio a desempeñar a lo largo de sus vidas
Para
el caso de los Jóvenes Colombianos, con la aprobación de la ley Pro Joven, o
también conocida como la ley de Jóvenes sin Barreras, el Congreso lo que hizo
fue no solo promover sus talentos al apoyar el emprendimiento, sino también
liberarlos de esos obstáculos que por décadas les han impedido poder continuar
a veces con su proyecto de vida, luego de terminados sus estudios de colegio o
universitarios, eliminación que hace que el paso a seguir sea que entre sector
público y sector privado se trabaje mancomunadamente para abrirles la mayor
cantidad de puertas en las cuales no solo
puedan encontrar esa llave que no solo les permita iniciar su vida
laboral, sino también comenzar el camino para la realización de sus sueños.
Por
su parte en lo que tiene que ver con los actores, la expectativa es alta, por
cuanto solo basta recordar el lamentable estado en que han terminado aquellas
glorias, quienes después de largos años de ejercicio terminaron arrinconadas en
algún lugar sin contar con la posibilidad de servicios de atención, ya sea de
salud o de cualquier otra índole, panorama más que suficiente para saber que ya
es hora de dignificarlos no solo garantizándoles sus derechos a una seguridad
social tanto para salud, como para pensión, sino también reconocer su labor
como una profesión, toda vez que para la misma también se requiere de estudio
como cualquier carrera profesional, técnica o tecnológica cursada en
institución o centro educativo.
Dignificación,
que se espera también se le abran puertas al igual que se hizo con los jóvenes,
puesto que así como ellos podrán
trabajar para hacer realidad y llevar a feliz término sus proyecto de vida, los
actores y las generaciones venideras que se dediquen a la actuación, también
tienen derecho de contar con los escenarios suficientes a los cuales puedan
acudir para brindarles una calidad de vida a sus familias optima, y un
bienestar como cualquier trabajador del estado colombiano.
La
tarea hacia unos ya se cumplió, pero hacia los otros hasta ahora arranca, por
lo que se hace necesario conservar la voluntad y toda la atención, para que a
pesar de la importancia de entregarle al país la actual agenda legislativa para
la paz, al interior de ella también se cuente con tiempo para tramitar esta
iniciativa para los actores, como lo tuve la de los jóvenes.
*Candidato a Magister en Comunicación
Política de la Universidad Externado de Colombia (22-04-16)
Twitter: jgonzaleza84 Blog:
frasesypunto.blogspot.com
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