Les comparto mi columna semanal relacionada esta vez con el único tema que no tuvo consenso en el Acuerdo de renegociación con las Farc.
ELEGIBILIDAD
POLITICA: EL TEMA INAMOVIBLE
*Javier
González Aza
Nadie
decide sentarse en una mesa de negociación después de décadas de mantenerse en
la ilegalidad, para terminar el resto de su vida en una cárcel después de
culminado el proceso, toda vez que la esencia de un dialogo no es que una de
las partes le imponga a la otra las condiciones para poder lograr el resultado
que se busca con las conversaciones, sino que por el contrario estas se
desarrollen permitiendo el debate de las ideas para que de esta manera se pueda
llegar a consensos y no a marginaciones por el rechazo que generan por su
actividad ilegal.
Acuerdos
que además de llevar a una decisión final satisfactoria para cerrar un capítulo de la historia del país,
debe conducir a los colombianos a tomar conciencia de que el fin de un
conflicto más que la oportunidad para sancionarlos penalmente a los
responsables debe servir para permitirles que sigan trabajando por sus ideales
en medio del debate; una herramienta cuyo espacio principal por naturaleza son
los escenarios democráticos así su llegada a ellos sea ahora lo que cause la
resistencia al acuerdo final producto de la renegociación, convirtiendo a la
elegibilidad política en el tema inamovible del proceso de paz con las FARC.
Asunto
que si bien debería recibir este calificativo, debería ser no por las razones
por las cuales se está viendo sino porque es una consecuencia necesaria en una transición de reconciliación,
que permita no solo firmar un documento sino también poder llegar a tolerarnos
y convivir con aquellas personas que por razones sean voluntarias o ajenas
terminando siendo parte del conflicto, sin importar no solo el lugar donde nos
los encontremos sino también si son guerrilleros rasos, jefes de frente o
miembros del secretariado.
Actitud
que los colombianos debemos asumir como una muestra de esa pacificación que se
anhela, sin dar lugar a juzgamientos sino por el contrario abiertos al dialogo,
en razón a que esos ideales que han defendido a través de las armas, al estar a
un paso de dejarlas merecen además de ser escuchados y debatidos así mismo
poder contar con unos representantes y un espacio para hacerlo, es decir poder
tener participación al interior de la democracia.
Aterrizaje
democrático que no puede desconocerle los derechos que ya como ciudadanos en la
legalidad tienen, concretamente el de elegir y ser elegido, por lo que más allá
de la justicia la verdad y la reparación que se espera tengan con sus víctimas.
Colombia debe asimilar que es mejor tenerlos en el Congreso, en los Concejos y
en las Asambleas luchando por sus ideales mediante la presentación de
propuestas, trabajando por hacerlas realidad que en las selvas de nuestro país
planeando como hacerle daño no solo a su infraestructura sino igualmente a nuestras fuerzas militares y
conciudadanos
Razón
por la cual aunque a un sector de la sociedad colombiana no le guste esta idea,
es un hecho al cual Colombia no se puede negar si en verdad se desea comenzar a
cambiar el rumbo de su historia, por lo que el llamado es a dejar de lado los
egos y rivalidades políticas para permitir que el proceso avance en lo que hace
falta; por cuanto si bien la elegibilidad política es un tema inamovible no se
debe convertir en el caballo de batalla para torpedear un esfuerzo que por la
forma en que ya sea a desarrollado en sus dos oportunidades queda más que
reafirmado que ya no tiene reversa.
*Candidato a Magister en Comunicación
Política de la Universidad Externado de Colombia (18-11-16)
Twitter: jgonzaleza84 Blog:
frasesypunto.blogspot.com
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