viernes, 18 de noviembre de 2016

ELEGIBILIDAD POLITICA: EL TEMA INAMOVIBLE

Buenos Días
Les comparto mi columna semanal relacionada esta vez con el único tema que no tuvo consenso en el Acuerdo de renegociación con las Farc.


ELEGIBILIDAD POLITICA: EL TEMA INAMOVIBLE
*Javier González Aza

Nadie decide sentarse en una mesa de negociación después de décadas de mantenerse en la ilegalidad, para terminar el resto de su vida en una cárcel después de culminado el proceso, toda vez que la esencia de un dialogo no es que una de las partes le imponga a la otra las condiciones para poder lograr el resultado que se busca con las conversaciones, sino que por el contrario estas se desarrollen permitiendo el debate de las ideas para que de esta manera se pueda llegar a consensos y no a marginaciones por el rechazo que generan por su actividad ilegal.

Acuerdos que además de llevar a una decisión final satisfactoria para  cerrar un capítulo de la historia del país, debe conducir a los colombianos a tomar conciencia de que el fin de un conflicto más que la oportunidad para sancionarlos penalmente a los responsables debe servir para permitirles que sigan trabajando por sus ideales en medio del debate; una herramienta cuyo espacio principal por naturaleza son los escenarios democráticos así su llegada a ellos sea ahora lo que cause la resistencia al acuerdo final producto de la renegociación, convirtiendo a la elegibilidad política en el tema inamovible del proceso de paz con las FARC.

Asunto que si bien debería recibir este calificativo, debería ser no por las razones por las cuales se está viendo sino porque es una consecuencia  necesaria en una transición de reconciliación, que permita no solo firmar un documento sino también poder llegar a tolerarnos y convivir con aquellas personas que por razones sean voluntarias o ajenas terminando siendo parte del conflicto, sin importar no solo el lugar donde nos los encontremos sino también si son guerrilleros rasos, jefes de frente o miembros del secretariado.

Actitud que los colombianos debemos asumir como una muestra de esa pacificación que se anhela, sin dar lugar a juzgamientos sino por el contrario abiertos al dialogo, en razón a que esos ideales que han defendido a través de las armas, al estar a un paso de dejarlas merecen además de ser escuchados y debatidos así mismo poder contar con unos representantes y un espacio para hacerlo, es decir poder tener participación al interior de la democracia.

Aterrizaje democrático que no puede desconocerle los derechos que ya como ciudadanos en la legalidad tienen, concretamente el de elegir y ser elegido, por lo que más allá de la justicia la verdad y la reparación que se espera tengan con sus víctimas. Colombia debe asimilar que es mejor tenerlos en el Congreso, en los Concejos y en las Asambleas luchando por sus ideales mediante la presentación de propuestas, trabajando por hacerlas realidad que en las selvas de nuestro país planeando como hacerle daño no solo a su infraestructura  sino igualmente a nuestras fuerzas militares y conciudadanos

Razón por la cual aunque a un sector de la sociedad colombiana no le guste esta idea, es un hecho al cual Colombia no se puede negar si en verdad se desea comenzar a cambiar el rumbo de su historia, por lo que el llamado es a dejar de lado los egos y rivalidades políticas para permitir que el proceso avance en lo que hace falta; por cuanto si bien la elegibilidad política es un tema inamovible no se debe convertir en el caballo de batalla para torpedear un esfuerzo que por la forma en que ya sea a desarrollado en sus dos oportunidades queda más que reafirmado que ya no tiene reversa. 
                                                                                                                                                                                        
*Candidato a Magister en Comunicación Política de la Universidad Externado de Colombia (18-11-16)
Twitter: jgonzaleza84  Blog: frasesypunto.blogspot.com


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