Les comparto mi columna de esta semana, estructurada con ocasión de la aprobación de la reforma de equilibrio de poderes que termina esta semana
EL RIESGO DEL
EQUILIBRIO DE PODERES
*Javier González Aza
Ad
portas de la terminación del trámite legislativo de la reforma de equilibrio de
poderes, principal iniciativa del
Gobierno del Presidente Santos, en la actual legislatura que esta por culminar,
son varios los temas relacionados con la democracia representativa que fueron
sometidos a esta ponderación, haciendo que esta reforma constitucional no solo haya
tendido a equiparar a los poderes, sino también a la democracia, convirtiéndola
en una combinación entre Reforma a la Justicia y una Reforma Política.
Basta
con detallar que a la cirugía a la cual fue sometida la Justicia con la eliminación
del Consejo Superior de la Judicatura y la Comisión de Acusaciones, sumado a la
eliminación de toda clase de reelecciones, también se abordaron temas
electorales como el Senado Regional, la Representación de las mujeres en las
listas a corporaciones públicas y la asignación de curules para los segundos en
los distintos procesos electorales realizados en nuestro país.
Combinación
que en vez de ser la solución que el país está esperando, después de la crisis
por la que paso la Corte Constitucional, y el fracaso de la primera reforma a
la Justicia del presidente Santos, puede convertirse en un riesgo irreversible,
cuyo resultado sea un segundo intento fallido, que haga que lo avanzado en los
temas que dieron origen a la iniciativa
se queden en solo buenas intenciones, debido al afán por garantizar una
igualdad de representatividad.
Pretensión
que se percibe claramente en cada de las propuestas mencionadas como temas
electorales, ya que la totalidad de ellas solamente se relacionan con el poder
legislativo, sin que los otros dos poderes en ellas tengan intervención alguna, lo que hace que al
no tener participación los tres de ninguna manera sean soluciones para resolver
el desequilibrio existente entre las ramas que conforman la estructura del
estado, sino por el contrario lo que se deja ver con las mismas es un incentivo
para fortalecer el poder político de los partidos y movimientos en todo el territorio nacional, y así poder
contar con una mayor participación en el órgano legislativo que sumada en conjunto
refleje una representación total del país.
Finalidad
que al confrontarla con la de la reforma de equilibrio de poderes, es fácil
visualizar que ambas van por una dirección diferente, que aunque la Constitución
y el órgano constitucional mediante su Jurisprudencia permita en el caso de actos legislativos
reformar varios títulos o disposiciones de la misma, que demuestren una
conexidad entre sí sin vulnerar el
principio de unidad de materia, para la presente reforma este requisito, es ese riesgo que deberá enfrentar una vez
salga de las manos del Congreso de la Republica.
Riesgo
que aunque ya se esté en la recta final del proceso legislativo, faltando la culminación
de su último debate y la posterior conciliación entre las cámaras, todavía se está
a tiempo de evitarlo, solo se necesita de enfocarse en la esencia de la
iniciativa y dejar para otro debate, esos temas que por el solo hecho de que se está en época electoral
se pretenden evacuar, para entregárselos a conveniencia de las organizaciones políticas,
pero a inconveniencia del electorado, pues un cambio de estos en este momento
no sería muy bien recibido, desaprovechándose así una oportunidad para darle al
país uno de esos mensajes que ha esperado recibir.
*Candidato
a Magister en Comunicación Política de la Universidad Externado de Colombia. (8-06-15)
Twitter:
jgonzaleza84. Blog: frasesypunto.blogspot.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario