Les comparto mi columna de esta semana relacionada con la falta de magistrados en el Consejo de Estado.
CONSEJO DE ESTADO CON PUESTOS
*Javier González Aza
El
bus, ha pasado, pero no quieren subir a nadie y ya la tercera parte del mismo
está vacante, no es porque no hayan pagado el pasaje, sino porque como todo
pasajero respetuoso de su papel ya todos han culminado su recorrido, lo que
hace que tengan que dejar su silla y bajarse, hecho que no fuera preocupante si
es porque ha pasado mucho tiempo desde que el primero llego a su destino, y su
puesto sigue actualmente vacío, sin que
nadie lo ocupe para cumplir el papel que venía desempeñando al interior del
automotor.
Transporte
que al igual que los otros que ruedan a su alrededor también tiene un nombre
cariñosamente, que para su caso es Consejo de Estado. Por donde pasa todos
tienen que ver con él, puesto que además de que
solo hace una única ruta denominada la Justicia, cada vez que le hacen
la parada sus pasajeros tienen como
misión invitar a los transeúntes a que se suban en el para escucharlos y poder
ayudarles a resolver sus diferencias que tengan con otras personas.
Ayuda
cuyos resultados en este momento y desde un tiempo atrás se han visto
perjudicados, o simplemente se han quedado esperando, por una razón que
solamente los pasajeros encargos de invitar a otros pasajeros para que atiendan a los transeúntes saben ya
que cada vez que se visualiza en el horizonte el bus con el transcurrir del
tiempo se ve venir más desocupado, lo que ha ocasionado en muchos casos una
parálisis por largo tiempo en la resolución de las invitaciones atendidas.
Ausencia
de pasajeros, que trae a la memoria lo ocurrido hace unos años en la Corte
Suprema de Justicia, tribunal que por no tener la totalidad de sus miembros
completos se vio en aprietos al momento del proceso de elección del Fiscal
General de la Nación, solucionando el tema de la misma manera como lo está
haciendo ahora este bus denominado Consejo de Estado, quien viendo la gravedad
del asunto, considero al igual que la corte que la salida viable era la
modificación de su reglamento.
Solución
que demuestra el nivel tan alto de politización en que se encuentra la
Justicia, ruta que a pesar de los esfuerzos que se hacen para mejorarla con la
aprobación de reformas que el tiempo dirá si son eficientes, de nada estas
sirven si no hay quienes en virtud de su ejecución cumplan la función que
constitucionalmente le fue otorgada a la rama Judicial a través de sus
magistrados.
Dignidad
para la cual no se puede decir que se carecen de personas, que quieren ejercer
como pasajeros de este bus, pues las convocatorias realizadas para suplir las
vacantes de los otros altos tribunales lo confirman, solo falta que muchos de
esos aspirantes salgan del anonimato, hagan valer sus trayectorias y sus
enseñanzas porque eso si la mayoría son académicos y doctrinantes.
Permitiéndose
de esta forma que sus saberes no solo se queden como citas de la
Jurisprudencia, sino que puedan defenderlas personalmente en los innumerables
debates que ocurren al interior de los altos tribunales en procurar de resolver cada una de esas invitaciones que
puede llegar a los distintos buses, cuya única ruta es la Justicia, y así
evitar una nueva ausencia de pasajeros.
*Candidato a Magister
en Comunicación Política de la Universidad Externado de Colombia (10-07-15)
Twitter:
jgonzaleza84 Blog: frasesypunto.blogspot.com
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