Retomando esta Columna, les comparto la correspondiente a esta semana relacionada con el tema de Seguridad muy debatido por estos días en la ciudad de Bogotá
APROPIEMONOS DE NUESTRA
SEGURIDAD
*Javier González Aza
Los
Colombianos no pueden seguir esperando que el Estado, llámese Nación, Ciudad,
Municipio, o Departamento, trabaje solo en el propósito de garantizar la debida
vigilancia, con la que los ciudadanos esperan contar en cada uno de los lugares
en que residen, como en los que se movilizan diariamente, puesto que la
efectividad de las medidas que pudiesen llegar adoptar las autoridades
competentes cada vez que abordar el tema para evaluarlo, depende de la
colaboración de todos los habitantes del territorio nacional, o simplemente
pueda que no sean las más pertinentes, toda vez que también vale la pena
entender que por el solo de mostrar resultados
en ocasiones se adoptan decisiones sin medir su impacto.
Coyuntura
en contraste que fue la que se pudo observar esta semana con el caso Bogotá, en
la que primeramente del encuentro sostenido entre el Alcalde Mayor de la ciudad
y el Presidente de la Republica para analizar el tema, una de las principales
decisiones a las que se llego fue la de ampliar la prohibición del porte de
armas hasta el 31 de Diciembre del presente año.
Medida
que no cabe duda es de gran utilidad desde una óptica operacional estatal, pero
puede llegarlo hacer un poco más mayor si al interior de las diferentes
comunidades se cambia esa concepción de hacer Justicia por mano propia,
apoyando las ventas ilegales, las cuales también deben ser controladas e
identificadas por las autoridades, por cuanto son allí en donde se adquieren
las distintas herramientas delictivas para cometer cualquier clase de conducta
que atente contra la integridad de las demás personas, por una visión de
cooperación que conduzca a un trabajo mancomunado Estado – Sociedad Civil para
que los resultados sean mucho más positivos preservando además de vidas, bienes
muebles como inmuebles.
Propósito
que es muy difícil de lograr con la segunda situación ocurrida en estos días
frente al tema, más exactamente ayer con la propuesta de la administración
distrital consistente en la presentación de una iniciativa para aumentar penas
para el caso de los reincidentes en delitos, con el fin de mejorar los índices
de seguridad.
Idea
que como se plantea en vez de contribuir a la búsqueda de una solución efectiva,
lo que se hace con ella es agravar mucho más otro problema como es el
hacinamiento carcelario, pudiendo a su vez dar lugar al incremento de los
niveles de descomposición social que puede que impida que la ciudadanía pueda
mostrar una disposición colaborativa frente a las autoridades competentes, por
el miedo y el aumento de las represalias y las venganzas en las cuales se
pudiere ver involucrado, por el simple hecho de denunciar reincidencias, por lo
que más que una política sancionatoria, lo que necesita el país es una política
preventiva contra el delito.
Prevención,
que al igual que la cooperación son de vital importancia para que la ciudadanía
comience apropiarse de su propia seguridad, si se tiene en cuenta que la misma
es un asunto de todos, es por esto que si llegamos a entender el tema de esta
manera tanto el estado, como la ciudadanía, solo así se podrá alcanzar la
reducción de los respectivos índices, de la cual ya se volvió costumbre hablar
con fuerza cada vez que comienza el mandato de un Gobierno Nacional o Territorial,
salvo el Senador Uribe que lo hace insistentemente al tener el tema como
“Caballo de Batalla”
*Candidato a Magister en Comunicación
Política de la Universidad Externado de Colombia (22-01-16)
Twitter: jgonzaleza84 Blog:
frasesypunto.blogspot.com
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