Les comparto mi columna de esta semana relacionada con el episodio del ahora Ex Defensor del Pueblo
POR RESPETO A LA
INSTITUCIONALIDAD Y LOS DERECHOS
*Javier González Aza
Desde
que se conoció el pasado domingo una segunda columna del periodista Daniel
Coronell en la revista semana acerca del caso de la Abogada Astrid Helena
Cristancho, que involucra al saliente Defensor del Pueblo Jorge Armando Otálora
Gómez, por presuntas conductas de acoso laboral como sexual, Colombia se hizo
sentir por redes sociales exigiendo el respeto por la institucionalidad y los
derechos de las mujeres, si se tiene en cuenta no solo la condición de la
denunciante, sino también que la principal misión de la Defensoría del Pueblo,
entidad que representaba el Doctor Otálora es la protección de los derechos.
Actitud
nacional, que de acuerdo a los hechos ya más que conocidos por toda la opinión
pública, se puede decir fue una respuesta asertiva, por cuanto cualquier
servidor público que tenga a su cargo la responsabilidad de liderar los destinos
de cualquier entidad pública, o tenga en ella algún cargo de dirección, debe
tener muy en claro, que durante el tiempo de su desempeño debe procurar por
hacer que su vida profesional vaya encausada por el camino trazado para la
institución, y su vida personal por otro totalmente diferente que no tenga
injerencia en el primero, toda vez que con este caso quedo comprobado que combinar estas dos
esferas de la vida al interior de la función pública es inaceptable para la
sociedad colombiana.
Rechazo,
cuya razón de ser es porque un derecho y la institucionalidad valen más
que cualquier abuso de poder, o maltrato
laboral que pueda perjudicar a los funcionarios que laboran bajo una relación
de subordinación, conducta que al ocurrir a su vez pone en entre dicho la
credibilidad, la confianza, y la idoneidad de quien tiene a su cargo el manejo
institucional o grupal de alguna de las dependencias que hacen parte de la
entidad.
Situación,
que es por la que se debe trabajar diariamente desde el estado, con el fin de
fortalecer en los ciudadanos esa confianza que deben tener en las instituciones
y por consiguiente en las personas que las representan, lo cual se logra
haciendo prevalecer el interés general sobre el particular, pues solo así se
podrá demostrar el verdadero respeto que se tiene por las instituciones y por
los derechos no solo de quienes conforman la entidad, sino también de todos los
colombianos, ya que frente a un comportamiento reprochable quedo visto que la
solidaridad ciudadana al sentir que es como si lo hubieran hecho con ellos es
más fuerte que cualquier estrategia tendiente a opacarla.
Finalidad que desafortunadamente fue la que
inicialmente quiso utilizar como defensa el Doctor Otálora, pero que por la
valentía de una mujer como Astrid Helena Cristancho de seguir adelante con su
denuncia, como de la posición del Defensor Delegado para Asuntos
Constitucionales Luis Manuel Castro Novoa en su renuncia la cual previamente se
la había hecho saber, a quienes desde este espacio les manifiesto mi admiración,
unidos al perseverante apoyo de todo el país vía redes, es que posteriormente se logra que se produzca
un cambio en su decisión, la cual igualmente es digna de reconocimiento, pues
nunca es tarde para aceptar que por encima de sus convicciones está el respeto
por la institucionalidad y los derechos
Ahora
esperar que sea la Justicia quien defina quien tiene la razón, ya que por el
respeto a la institucionalidad y los derechos las partes permitieron dejar en
manos de ella su situación como debe ser.
*Candidato a Magister en Comunicación
Política de la Universidad Externado de Colombia (29-01-16)
Twitter: jgonzaleza84 Blog:
frasesypunto.blogspot.com
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